Iurgi de excursion

22 enero 2010

Coron

Vuelo de vuelta a Manila, despedirme de Agatha a la carrera (solo tenía una hora para la conexión y tuvimos un pequeño retraso) y coger vuelo a Busuanga con Josephine. Desde alli furgoneta a Coron. Objetivo aquí bucear, bucear y bucear.

Coron es un sitio estupendo para hacerlo entre restos de naufragios (wreck diving) de la segunda guerra mundial. Varios barcos de la marina japonesa fueron hundidos a manos de bombarderos americanos en la liberacion de Filipinas (creo). Restos a los que se puede bucear, desde 5 metros a 40.

Me encanta la sensación de bucear. Me siento muy cómodo bajo el agua. Y hacerlo entre restos de un barco es algo especial. En Puerto Galera lo había hecho, pero en uno pequeño y sin entrar dentro del barco. Aquí los barcos llegan a los 100 y pico metros de largo, con cabinas a las que entrar, galerías, ventanas. Video que presenta bastante bien como son los primeros minutos de inmersión, aunque este es en uno de los pequeños. Los nuestros eran bastante más espaciosos y con más luz.

Dentro del más grande en el que estuvimos también viví el porque de que este tipo de buceos requiera cierta experiencia. Uno de los que venía con nosotros, sin muy buena flotabilidad, en un momento se perdió o le dio un ataque de claustrofobia o no sé muy bien y se quedo quieto. Le apunté desde arriba con la linterna, desde la cabina donde estabamos, pero no reaccionaba. Además, como no podía mantenerse en flotación neutra (una de las cosas a aprender cuando buceas: estarse quieto sin subir ni bajar continuamente), no paraba de aletear y las particulas en el fondo empezaban a enfangar todo el agua, hasta que no se veía practicamente a medio metro. Así que cogí al divemaster (el responsable que baja con el grupo) y dejamos que lo sacara mientras nosotros seguíamos con la ruta pre-establecida.

Josephine sorprendentemente (teniendo en cuenta que apenas sabe nadar en mar abierto) bucea muy bien y consume muy poco oxígeno, así que muy buena compañera (buddy).

Al final en toda la estancia bajamos a 6 barcos hundidos. Pero Coron tiene más buceos interesantes (lista con varios). Uno de ellos Barracuda lake. Lago en la mitad de una de las islas al que hay que llegar con todo el equipo a cuestas, que pesa bastante. Aquí a punto de llegar al agua.

El lago, sensación extraña pero agradable. El agua está calentita al entrar, 28C y es dulce. A medida que se va buceando, por debajo de los 4 metros, el agua es salada y con cambios constantes de temperatura hasta una máxima de 38C. Estos cambios continuos generan termoclinas. El agua parece pasar a ser aceitosa. Se ve literalmente como en la foto.

Al principio, si no te avisan, piensas que se te ha ensuciado la gafa, pero no, es el agua. Y el fondo también es especial, arena muy suelta que permite hundir un brazo o medio cuerpo dentro sin problemas.

Estupendas inmersiones.

Aparte de bucear estuvimos "saltando" de isla en isla, "island hopping". Organizar un barco con alguna de las tiendas de buceo, en nuestro caso compartiendo siempre con más gente. Ir a comprar comida

o pedir que ellos lo hicieran. Y al agua con toallas, gafas y tubo y varios encima. Los sitios... sin palabras... mejor foto, aunque no muestren toda su belleza.

Siete pecados, donde ver cientos de peces de todos los colores. Uno de los que más llama la atención, el pez león, como el de la foto. Pero había de todos los colores y formas.

También fuimos a Kayangan Lake.

Un lago interior de agua dulce, pero con unas paredes que recuerdan catedrales, como organos gigantes que bajan al invisible, por lejano, fondo. Similares a las piedras aquí en el embarcadero, pero N veces más grandes.

Y estupenda foto de la zona donde se embarca, de vuelta por el corto camino.

Ir a la playa, donde comer lo preparado por los mismos "marineros" en el fuego de la banca. En la foto el que está de cuclillas está justo delante del cajón que tenía el hornillo. Además en grande se aprecia lo transparente que es el agua allí.

La comida muy buena. Vegetales hervido/fritos en el wok. Arroz. Atun.

Visitar un par de sitios más, incluída otra laguna... En total dos días con este plan, visitando cuatro sitios cada vez.

El día de Navidad estaba todo parado. Filipinas es un país muy católico, así que fecha para celebrarlo con la familia. No había buceo, ni barcos... Con lo que decidimos visitar los alrededores. Hiking primero a la montaña cercana.

Época seca y mucha de la vegetación acorde con la estación. Aunque las vistas de mar e islas también incluían el verde.

Josephine utilizando uno de los pozos públicos. Aún siendo zona turística, basta salirse unos pocos cientos de metros del centro para ver que sigue siendo bastante pobre, bajo estándares occidentales.

Acabar en una de las playas donde van los locales. Nada que ver con la arena blanca y el agua transparente que habíamos disfrutado antes, pero aún así niños y mayores locales disfrutando.

Para terminar, muy rica cena de Navidad. Lechón asado, marisco, verduras, curries. Ese día se portaron en el hotel, además muy barato.

Y las vistas del anochecer desde el mismo punto.

Foto pez león original

3 Comments:

  • Que envidia poder bucear por todos esos sitios. Ya tienes que estar hecho un experto, no? por cierto, te sacaste el Padi en Hong Kong verdad? a ver si me recomiendas de un sitio, que a mi también me gustaría.

    Tengo que volver a Filipinas, sólo por esto ya merece la pena :)

    Un saludo!

    By Blogger Javier I. Sampedro, at 22/1/10 11:43 p. m.  

  • Yo creía que eso era un pez escorpión, que es muy venenoso, no??

    By Blogger Iñaki y Eider, at 28/1/10 9:28 p. m.  

  • Seguro que es un pez león. Lion Fish. Aunque sí, venenoso también.

    By Blogger iurgir, at 29/1/10 9:59 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home