Iurgi de excursion

22 noviembre 2014

Cazuelitas de arroz

Muy cerca de casa, en Temple Street, todas las tarde noches se monta un mercadillo y a su alrededor hay un montón de restaurantes "típicos". Recordaba haber comido allí hace muchos años con alguna visita, marisco aquella vez, y desde entonces ni me había acercado. Miao tenía ganas de probarlo, otro más en la lista de restaurantes recomendados, así que fuimos a uno que por lo visto se llama Hing Kee.

Si se es un poco escrupuloso es el tipo de establecimiento no recomendado. La cocina poco más allá de la puerta de entrada deja todo al descubierto.

Con docenas de cazuelas a pleno fuego y el cocinero a pecho descubierto.

Es bastante habitual que haya colas para entrar, pero no fue el caso el día que nos pasamos tras el trabajo, poco después de las ocho. Tras mirar la carta y con lo que ya teníamos en la cabeza de las recomendaciones leídas. Empezar con unas navajas con sofrito de ajos, cebollines y varios.

Unas verduras.

Y el (los) plato fuerte: tres cazuelitas variadas.

Si mal no recuerdo, jamón de pato, pollo con pescado salado y una especie de hamburguesa de cerdo con huevo.

Antes de comérselo hay que echarle salsa de soja espesa (especialidad de Singapur) y remover bien, intentando soltar el arroz que se pega al recipiente de barro.

Costra le llamabamos a ese arroz churruscadito. Bastante bueno y sin duda un tipo de restaurante muy de Hong Kong, turístico asiático.

Más restaurantes.

16 noviembre 2014

Nueva Zelanda - Milford Sound y Queenstown

Como comentaba tras Routeburn nos tocaba crucero. Cogernos el bus que teníamos reservado camino a Milford Sound. Durante el trayecto paradas para ver y sacar fotos a las cascadas que salen de las altas montañas que rodean la carretera.

Por lo que nos comentaron, aquel había sido uno de los años más secos, con lo que apenas había comparado con los cientos que suele haber habitualmente. Pero no se puede tener todo y la verdad, mejor haber disfrutado uno de los mejores hikings los días anteriores.

Llegar al pueblo en sí. El mar adentrándose entre las montañas y las nubes.

Hasta llegar al puerto y al barco en el que pasaríamos la noche.

Bastante grande el bicho. Suficiente como para tener unas cuantas cabinas bastante decentes, un comedor, salón con sistema de vídeo, etc. Nosotros encantados ya solo con ¡ducha con agua caliente! :P Por la tarde un rato de kayak explorando la zona. Y cenar bien, bien.

Nada más salir del puerto empezar a ver las inmensas cataratas que son parte del encanto del lugar.

Imposible hacerse a una idea del tamaño de la misma a simple vista: 165 metros. Pero como bien explicaba el capitán, Milford Sound es mucho más grande de lo que parece. El cerebro no tiene referencias claras y la inmensidad del mismo, las gigantescas paredes que te rodean parecen mucho más pequeñas de lo que son. Despertarnos con el amanecer.

Viendo leones marinos tranquilamente tirados en las rocas cercanas, sin suerte para ver bichos más grandes. Las cataratas siempre están ahí sin embargo y el capitán no tiene ningún problema en acercarse hasta ellas (ver abajo).

De vuelta al puerto.

Desde el pueblo volvíamos a coger autobús camino a Queenstown, pero en el camino hicimos una parada para otra caminata.

Senda que va al Lake Marian.

De nuevo entre el musgo, las rocas y la vegetación.

Las señales que veníamos siguiendo en días anteriores.

Ascensión hasta empezar a bajar un poco y entrever el objetivo.

Un lago alpino formado por el deshielo de las montañas que lo rodean.

Agua cristalina con perfecto reflejo del gris cielo que teníamos.

Foto del revés la anterior, para el que no lo acabe de ver. Tiempo para un "picnic" en su orilla.

Y pasear un rato por sus alrededores.

Último vistazo antes de coger el camino de vuelta con tiempo para conectar con el bus de nuevo.

Son todo compañías privadas, pero muy bien montado todo para hacer la vida sencilla a los excursionistas. Llegar a destino, cenar y a dormir.

El próximo día visitaríamos Queenstown. Pequeña ciudad, algo menos de 50.000 habitantes, centrada en el turismo, sobre todo el de aventura. Creo recordar que les gustaba llamarse la capital de la adrenalina: salto en paracaídas, puenting (lo de puentismo que recomienda la RAE me sigue sonando raro, aunque el vocablo anterior sea un "Espanglish" en toda regla) en todas sus variantes, barranquismo y un montón de actividades en continuo crecimiento. Nosotros solo acabaríamos haciendo algo muy light. Empezar en el paseo junto al puerto, con Miao montada en un kiwi, el animal icónico del país.

Viendo como

un barco con mucha historia volvía de su recorrido por el inmenso lago junto a la ciudad.

Una estatua de uno de los primeros colonizadores en la zona con otro de los iconos de Nueva Zelanda: sus ovejas. Tocan a media docena por habitante.

Pasear por sus parques.

Con bonitas fotos.

Y bonitas flores.

Iglesias que parecen mini-fortificaciones.

Y coger el teleférico que nos subiría arriba las montañas cercanas para nuestra dosis de diversión / velocidad. Vídeo con Milford Sounds + the luge. Pinchar sobre el rectángulo y empieza, HD para verlo en alta calidad.

Y tras los vaqueros.

La carretera que cogeríamos esa misma tarde.

Después de mucho tiempo sin hacerlo, tocaba conducir.

10 noviembre 2014

School food

Miao había intentado ir a este restaurante unas cuantas veces tras el trabajo, pero ni aún llegando allí a las 18:30 había podido coger sitio para cenar.

En la entrada una cola continua y las instrucciones de espera ya en la misma puerta.

"Por favor hagan cola aquí para recoger su tique. En caso de que se ausente y cuando vuelva hayan pasado más de tres números sobre el suyo tendrá que volver a coger otro tique. Una vez sentado el primer comensal les pedimos dejen la mesa en 75 minutos. Sentimos cualquier molestia y les agradecemos su colaboración".

Así que un domingo a media tarde que estábamos por la zona de Time Square y sin comer aún decidimos intentarlo. Eran alrededor de las cuatro y cola había, pero no más de veinte minutos de espera. Delante el menú. School food significa comida de colegio, aunque poco tenga de ello, comida coreana fusión.

Ya conté que el bibimbap era uno de esos platos descubiertos en Asia que me encanta, así que habiendo algo similar, había que probarlo. Este con kimchi.

Unos makis con arroz "al chipirón".

Topokki a la carbonara y salsa de soja.

Y como nos veíamos todavía con hambre intentar otros maki, esta vez de remolacha.

Sorprendente mezcla. En especial nos gustó el topokki (aunque un poco pesado), los maquis con salsa negra a Miao, a mí el plato con kimchi. Realmente todo bastante bueno. Pero... esperar horas y horas para cenar allí... No lo veo.

Más restaurantes.

04 noviembre 2014

EAST Aquathon 16.3

Seguía entrenando para la carrera. Época de presupuestación en el Banco, lo que viene a significar muchas horas y unos cuantos días de salir a las tantas. Pero no tan mal como otros años. Ir aumentando algo la distancia, pero sobre todo ejercicios de velocidad y pendiente, que era lo que tocaba en la carrera. Tres semanas antes ir a hacer un entrenamiento de reconocimiento. Correr el recorrido al completo. Llegar a la playa de Chung Hom Kok y desde allí tirar cuesta arriba. La carrera a pie empieza sobre asfalto, carretera, hacia arriba, llegar a un cruce, girar hacia la carretera principal en el sur de la isla. Seguir recto. Ir con cuidado antes de cruzar la carretera y pasar al recorrido de hiking como tal. Muchos coches, no puedo pasar. Sigo correteando mirando hacia atrás para ver cuando hay hueco. Se me cae la botella. La recojo. Sigo intentando cruzar y de repente... ¡Tortazo! Menuda ost!@. ¿Pero como me he caído? Los coches se paran y salen a ver si estoy bien. Miro al suelo... Una linea de cemento fresco de poco más de veinte centímetros de ancho por unos cuantos metros de largo. Sin ninguna señalización o aviso... Y justo había pisado en ella y al suelo. Me levanto y les digo que estoy bien. Toda la pierna llena de cemento y el dolor que empieza a notarse. Intento seguir. Me subo al recorrido de hiking. Veo si corriendo un poco caliento el músculo y mejora (= es algo superficial). Va a ser que no. Encuentro un poco de agua y con ella me quito el cemento. Parece que ninguna herida seria. Pero la parte baja del culo y la banda iliotibial duelen. "Llevo cientos de kilómetros corriendo por sendas de montaña este verano y me la pego en plano, en asfalto..." Toca admitir la situación. Bajar de nuevo a la carretera y coger autobús de vuelta. Tres semanas justo antes de la carrera. Uffff...

Para cuando llegué a casa tenía claro que la torta era considerable. Ni tan siquiera podía sentarme. Ponerme una bolsa que tengo en el congelador para intentar controlar el hinchazón y tumbado las siguientes horas. Tocaba repensarse que hacer. Si ni podía sentarme ni andar correctamente en nada iba a perder toda la forma conseguida. El siguiente día nadar un poco con un pullboy para no utilizar las piernas y OK. Bueno... A malas nadaría más de lo que tenía planeado, que hasta entonces había sido bien poco.

Los días fueron pasando y con ellos el dolor disminuía. Poder empezar a andar normal. Nadar sin pullboy. Un poco de hiking, ok para arriba, no para abajo. Más nadar. Un poco de elíptica. Mucho estiramiento. Compex. Dentro de la semana de la carrera ya poder correr aunque el pulsómetro dejaba claro que mi forma había bajado (misma velocidad y pendiente a más pulsaciones = esfuerzo) y aún imposible estirar el glúteo o la cadera correctamente. Pero bueno... Me lo tomaría con calma y asumir que no podría aspirar a estar entre los mejores. El viernes, día anterior a la carrera cogerme la tarde libre para intentar preparar todo con tiempo y descansar lo máximo posible. Sábado algo antes de las seis de la mañana, tras dormir de verdad alrededor de cinco arriba a desayunar (necesito tres horas de digestión). Volverme a meter a la cama a dormitar un rato y arriba del todo antes de las siete. Taxi hasta la playa, llegando a las ocho menos veinte o así. ¡Empezamos la carrera!

Registrarse, recoger el chip a ponerse en el tobillo y hacer cola para que te marquen el número en los brazos con rotulador.

Pasarse por la zona de transición y dejar en una cestita de plástico lo que iba a llevar en la parte de correr, en mi caso: zapatillas, calcetines, riñonera con el dorsal y botellón de un litro, otra botella medio llena, gorra.

Ponerme bodyglide en parte sensibles. Pasarme por el baño. Poner líquido anti-vaho en las gafas. Ir al punto de comienzo donde nos darían las instrucciones. Uno de los organizadores megáfono en mano intentando juntar a todos los participantes y explicar el recorrido.

Un pequeño jaleo. Decidieron cambiar la parte de natación. El comienzo era ya dentro del agua, no corriendo desde la playa, el sentido contrario a las agujas del reloj, cinco boyas a ir dejando a la izquierda y volver a la playa, tras pasar junto a unas bollas fijas, pasar la red anti-tiburones, cuidado con las rocas por la marea baja, pasar por... Confusión generalizada."Creo que ha dicho que sales y..."

Todos al agua patos.

Pasar sobre las bollas de la red anti-tiburones.

Montar una especie de línea. Un amago de salida. Ponerse de nuevo en donde pensaban que era la distancia correcta. 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1, Goooo! Todo el mundo a toda velocidad. Brazos volando por todas partes.

Empiezo bastante delante. Rápido. Me recuerdo a mí mismo que queda muuucho tiempo y aquí hay muy buenos nadadores y algunos que solo van a nadar. Una chica que parece tiene buena técnica me pasa. Me intento poner a sus pies para aprovechar su esfuerzo. La sigo durante un rato. Pero no es buena "rueda" a seguir. Demasiado fluida. Tan buena técnica que apenas mueve el agua, apenas me arrastra. Así que la dejo irse y con ella a todo el grupo delantero que veo como se van hacía la segunda boya. Toca tirar por mi cuenta, gastando bastante energía. Recordar: brazada larga, rotar, empujar bien con el triceps... Uf... Veo como se está montando una pequeña comitiva detrás mío. Todos en fila intentando seguirme... Los delanteros llegando ya a la tercera boya, a nosotros nos queda un rato largo. Veo que por detrás se acerca una chica. Se me pega a la cadera. Pero lleva mucha más frecuencia de brazada que yo. Venga. La dejo pasar y me pongo a sus pies. ¡Ohhhh! Perfecta liebre. Lo está dando todo, es de un equipo de los que van a relevos. Mueve un montón de agua y seguirla es súper sencillo. Fácil me está quitando un 20% de resistencia. Misma velocidad que antes pero mucho más tranquilo. Cada poco voy sacando la cabeza para ver que no vamos en dirección equivocada.

Pero va bastante recta. Bien, bien. Decido no intentar adelantarla aunque estemos llegando a la última parte. Reservar energías. Mientras tanto el primer nadador ha salido ya del agua.

En poco más de 20 minutos se ha ventilado los oficialmente 1500m de natación que según mi GPS y cálculos fueron más bien más de 1700. Última boya. Pasar por encima de la red anti-tiburones. Un pequeño giro y llegar tras la chica a la playa en 28 minutos.

Llegar a la zona de transición. Intentar quitarme un poco la arena de los pies con la toalla. Miao preguntándome que a ver que tal "Bien, por ahora sin problemas". Apretarme bien los cordones de las zapatillas, ponerme la riñonera con el bidón y el dorsal atado. Cogerme la botella de Gatorade en la mano y comenzar la carrera a pie como tal.

En caso de los equipos a relevos era el momento de pasarse el chip que marca el tiempo.

Las anteriores un par de amigas. En total 50 equipos, algunos con un mérito especial, como estos dos que hicieron toda la carrera a falta de una pierna de cada uno de ellos. No más que decir que "chapó".

Mientras el resto ya por arriba. Una vez pasada la carretera con malos recuerdos, una zona plana y a partir de ahí escaleras. Muchas. El mar bien debajo.

Esta zona se conoce como las "twins", las gemelas. Dos colinas bastante empinadas y seguidas. Arriba por escaleras. Llegar a zona de pista de tierra entre la vegetación donde se está en continuo sube y baja.

Como se puede ver en el perfil de lo que grabó el GPS apenas un momento de plano en toda la carrera.

Y este debería ser mi terreno, frente a los puros triatletas acostumbrados a tiradas largas de asfalto. Subiendo pasar a unos cuantos. Cada vez que tenía uno delante fijarme en el tipo de chip que llevaban en el tobillo. Modelos distintos para los equipos (más sencillo de quitar y poner) y los que lo hacíamos solo (con el velcro más seguro, tanto como para llegar a hacerme herida). Así que estaba pasando principalmente equipos. Una chica haciéndolo en individual. Ese bañador... Yo creo que la primera a la que había intentando seguir. Y la bruta de ella intentando correr sin agua... Mira que los organizadores habían dicho que al menos litro y medio... La paso sin misericordia. Violet Hill. Y a partir de aquí toca bajar escaleras lo más rápido posible. Cemento, roca, barro, madera. Hasta tomar el giro junto a Park View.

Aquí se acaba el trazado de hiking puro. A partir de este punto toca asfalto. Pero primero avituallamiento. Yo igual que este a la carrera recoger una botella de agua de medio litro que me lanzaron, beberme la mitad sin llegar a parar, tirársela de vuelta y seguir corriendo.

Aunque había quien paraba de verdad a cargar sus bidones o sistemas varios de hidratación.

Desde ese punto asfalto como decía, cuesta abajo empinada. Uf... Empiezo a notar la falta de entrenamiento de velocidad de las últimas semanas. Un poco de plano. Seguimos para abajo. Intentando ir por encima de los 15kmh.

Última subida. 170m de elevación en kilómetro y poco. El que viene pegado a mi rueda intenta pasarme. Creo que va demasiado rápido, así que le dejo pasar y me pongo tras suyo. Aquí el ir a rebufo no ayuda apenas, pero es más mental que otra cosa. Al de unos pocos minutos se me gira "no puedo, pero dale tú" y hay se queda medio andando mientras yo sigo a la misma velocidad. Conozco bien esta zona, queda poco antes de llegar a la zona de bajada. Darlo todo. Veo a uno de los HKTrailRunners de entrenamiento en sentido contrario que me reconoce y me sonríe "go, go!". Últimos metros. Sacar el bidón justo cuando llego a arriba del todo. Un buen trago y ¡a bajar! 3 kilómetros de bajada con una rampa media del 10%, zonas de bastante más. No quiero que me pase nadie aquí. Por encima de los 15kmh continuo, 16, 17. Flato. Ufff... Recordando de nuevo el entrenamiento de velocidad que me falta. Lo aguanto como puedo. Las curvas cogidas con más tranquilidad o sino el costado duele en serio. Coger ritmo. Mejor. Los pies que se van calentando con la fricción pero los calcetines funcionan bastante bien. Llegar a la ciudad y el último kilómetro plano.

Mi cuerpo lo agradece, incluso empiezo a ir más rápido. El recorrido es un poco distinto a lo esperado, pero los voluntarios me van indicando por donde ir "sigue recto, sigue recto, segundo puente". Correr intentando no llevarme a ningún peatón por delante. La carretera no está cerrada, corriendo unos cuantos cientos de metros por la acera sin más, saltando a un lado de la carretera cuando hay demasiada gente. "Por aquí arriba". Subir escaleras y pasar por un puente/pasadizo sobre la carretera camino al centro comercial que patrocina el evento. Escaleras para abajo.

Torcer para la derecha y ver la meta al final. Seguir a la velocidad a la que voy y llegar en dos horas y nueve minutos.

28 minutos nadando, dos y medio de transición lenta (comparando con los triatletas que lo hicieron en segundos), y 1h38m37s de correr. Al final quedé el 12º, un par de puestos por detrás de lo que me hubiera gustado, que era estar entre los diez primeros. Pero teniendo en cuenta el percance, ni tan mal. Equipos curiosamente solo cuatro por delante mío.

Estar de charla con Miao que estaba más emocionada que yo (si fuera por ella solo por el ambiente se ponía a correr también sin haber entrenado). Esperar a que llegara la que corría del equipo de nuestras amigas. Beber. Un sandwhich. Estirar. Y a comer a otro restaurante de los de la lista. Un par de semanas después finalmente ya puedo estirar la parte posterior de la pierna y el gluteo, meterme series de velocidad a tope y más carreras en los próximos meses a las que me he apuntado :)