Iurgi de excursion

12 enero 2010

Legazpi y Sorsogon

El plan después de ver los tiburones ballena era visitar Legazpi y alrededores. Ciudad marcada por el Volcan Mayon situado a solo 15km. Uno de los volcanes con cono más perfecto, aunque es complicado sacarle una foto, siempre con nubes alrededor...

Y casualidades de la vida le dió por despertarse justo cuando llegamos. Así que la idea de ir a visitar sus faldas, incluso subir parte de él, descartado completamente. Nos dió tiempo a visitar un par de iglesias.

Las ruinas de una de ellas, siendo lo único que sobrevivió a la mayor erupción hace ya unos siglos.

Y también unas cuevas, con bastante historia. Como sitio natural en sí, tampoco nada espectacular. Las cuevas de Guizhou lo eran mucho más. Pero gracioso ver como se mezclaba historia distinta. Prehistoria, con restos de hombres de las cavernas y fósiles de animales acuáticos, y reciente historia de opresión, con una zona de baile que habían montado para poder evitar las normas que prohibían cualquier reunión y celebración bajo la ocupación, creo que japonesa (estaba intentando sacar fotos mientras el guía contaba esa parte). Y recordar muchas batallas de nuestras escapadas de enanos a la cueva cerca de Kanala.

Pero al final visto que subían el nivel de alarma volcánica a 4 sobre 5, decidimos irnos a la provincia más al sur: Sorsogon. Mas yipnis que nos llevarían hasta la capital. Por cierto, que viajar en Filipinas es toda una aventura.

Llegamos a ver 11 personas montadas en un triciclo y en algún yipni llegamos a tener toda la gente mostrada en el video + gente en el techo + gente montada en el capó.

Allí visitar distintas cosas. Empezamos con más vestigios de la época de colonia española. Filipinas está lleno de lugares con nombres conocidos. Como Barcelona, donde fuimos a visitar su iglesia, en pleno proceso de ponerse de gala para las Navidades.

La playa de Rizal. Que en la guía ponía de arena blanca, pero se le olvidó comentar que de agua poco apetecible. Color extraño aunque estuviera lleno de niños de pesca.

Estuvimos tirados al sol allí un buen rato. Hasta que nos pilló el diluvio. Risas, porque para cuando llegamos de vuelta a la salida junto a la carretera, ya había parado. Lo que tiene estar en una playa de muchos kms de largo.

El siguiente día fuimos a Mount Bulusan, otro volcan, este no activo. Inicialmente pensé en contratar un guía que nos llevara de excursión hasta el cráter y zonas chulas. Pero entre que parecía que era complicado para Agatha, el precio inicial que nos pedía parecía demasiado (todo se regatea en Filipinas) y que con la lluvía de la noche anterior había posibilidades de muchas sanguijuelas (más que suficientes en Laos) al final decidimos que no. En su lugar hiking por el parque natural, con su lago y demás.

Antes de volver a Legazpi a pasar la ultima noche y ver la lava saliendo de la cima a la noche. Todo negro y fuego en lo que se intuía tenia que ser el alto del volcán (la foto no es mía, tengo una similar, pero mucho más borrosa, sin tripode y varios complicado...)

Para entonces bastantes desplazados de las zonas mas cercanas al volcán y la noticia volando a todo el mundo, con algunos preocupados por si nos pasaba algo. Pero nada, sin problemas, lo más alejados posible y la mañana siguiente partir camino a Manila de nuevo.